Hablar con firmeza y respeto: El camino a la Asertividad
¿Qué es la asertividad?
La asertividad es un habilidad de comunicación que nos permite expresar lo que sentimos, pensamos, y necesitamos de forma clara, respetuosa y directa. Es decir, no se trata solo de hablar sino de cómoy cuándo lo hacemos, manteniendo siempre el respeto hacia los demás y hacia nosotros mismo.
Una persona asertiva es capaz de decir “no” cuando lo considera necesario, defender sus derechos, poner límites sanos y hacer solicitudes sin temor a ser rechazada o incomprendida. Pero lo hace sin caer en la agresividad, la violencia verbal ni la pasividad.
¿Por qué es importante ser asertivo?
En muchos aspectos de la vida, especialmente en el académico y el profesional necesitamos participar, negociar, plantear ideas, resolver diferencias y trabajar con personas muy diversas.
En estas situaciones, la asertividad es clave porque:
- Mejora nuestras relaciones interpersonales.
- Disminuye el estrés y los malentendidos.
- Nos permite resolver conflictos sin herir ni ser heridos.
- Refuerza nuestra autoestima y seguridad.
Por ejemplo, en un trabajo grupal, si alguien no está cumpliendo con su parte, una respuesta pasiva sería quedarse callado y asumir su parte, y una respuesta agresiva sería acusarlo directamente. La respuesta asertiva sería algo como:
“He notado que no has podido avanzar en tu parte. ¿Podemos ayudarte en algo? El grupo necesita que todos estemos alineados para que podamos entregar el proyecto a tiempo.”
Este tipo de comunicación muestra firmeza, pero también apertura al diálogo.
¿Cómo desarrollar la asertividad?
Aunque algunas personas nacen con facilidad para expresarse, la asertividad se puede aprender y practicar con pequeños pasos:
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Reconoce tus emociones: Antes de hablar, identifica qué sientes y por qué.
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Usa el “yo” en lugar del “tú”. Ejemplo: “Yo me siento frustrada cuando no hay compromiso”, en lugar de “Tú nunca haces nada”.
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Practica decir “no” sin culpa. Establecer límites no es ser egoísta.
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Mira a los ojos, mantén el cuerpo relajado y habla con tono firme pero amable.
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Sé claro y directo. No des rodeos innecesarios si algo es importante para ti.
Ser asertivo no significa tener siempre la razón ni imponer nuestras ideas, sino saber comunicarlas sin dañar a los demás. Es un acto de equilibrio entre el respeto propio y el respeto hacia el otro.
En mi experiencia, practicar la asertividad me ha permitido tener relaciones más sinceras, evitar conflictos innecesarios y fortalecer mi confianza. Es una habilidad que seguiré desarrollando porque sé que será fundamental tanto en la universidad como en mi vida profesional.


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